Reflexiones en tiempo de pandemia
Siempre he vivido fuera de la ciudad, me siento más a gusto en tranquilidad y silencio cuando desconecto de las rutinas y ruidos que provocan los entornos citadinos y lo cierto es que es un verdadero privilegio el poder disponer de toda esta belleza a mi alrededor. En mi rutina actual, tengo la oportunidad de salir a caminar en los alrededores del pueblo, rodeado de montañas, árboles, arbustos y torrentes secos que seguramente algún día tuvieron preciosos recorridos de agua. Mientras voy caminando con la música de los 80s sonando en mis auriculares, poco a poco empieza mi decepción y la pérdida de esperanza que tenía durante el tiempo del confinamiento de que éste nos “convirtiera en mejores personas”. No señor, todo sigue igual, todas las malas costumbres siguen siendo las mismas. Latas de bebidas, bolsas de alimentos, cajetillas de cigarrillos y lo peor de todo: DECENAS de mascarillas tiradas a lo largo de todo el recorrido. Ya sea que ande por las ceras o por la carretera, mascarill...