Reflexiones en tiempo de pandemia

Siempre he vivido fuera de la ciudad, me siento más a gusto en tranquilidad y silencio cuando desconecto de las rutinas y ruidos que provocan los entornos citadinos y lo cierto es que es un verdadero privilegio el poder disponer de toda esta belleza a mi alrededor.


En mi rutina actual, tengo la oportunidad de salir a caminar en los alrededores del pueblo, rodeado de montañas, árboles, arbustos y torrentes secos que seguramente algún día tuvieron preciosos recorridos de agua. Mientras voy caminando con la música de los 80s sonando en mis auriculares, poco a poco empieza mi decepción y la pérdida de esperanza que tenía durante el tiempo del confinamiento de que éste nos “convirtiera en mejores personas”.

No señor, todo sigue igual, todas las malas costumbres siguen siendo las mismas. Latas de bebidas, bolsas de alimentos, cajetillas de cigarrillos y lo peor de todo: DECENAS de mascarillas tiradas a lo largo de todo el recorrido. Ya sea que ande por las ceras o por la carretera, mascarillas de todos los tipos y colores. 


Los primeros días de salir a la compra del supermercado, sentí una gran decepción cuando veía a la entrada guantes y bolsas tirados amontonados en la entrada, pero pensaba que era la misma situación de no querer tocar los sitios que otras personas había tocado y el tirar desde lejos a las papeleras los artículos utilizados, hacía que estos volaran. Ahora estoy segura que me equivoqué, es nada más y nada menos lo mismo de siempre, el egoísmo y el pensar solo en mi, me lo quito, lo tiro y los demás ¡Que se apañen!


La crisis del virus ha cambiado y sigue cambiando muchas cosas, si, mas me parece que a nivel personal, sentimental y cultural es muy poco lo que la sociedad va a ganar, las personas siguen siendo las mismas, solo que en algunos casos con amigos o familiares a quienes echarán de menos porque el covid se los ha llevado y de quienes hablarán en el futuro como las pérdidas de esta guerra que llegó sin avisar.


Las personas buenas y solidarias, fueron, son y serán iguales, duplicarán sus esfuerzos por dar y entregar a los demás; las personas egoístas, los necios, las personas cínicas, los sin escrúpulos y los envidiosos tan solo han tenido un “parón” de actividad y ahora pueden volver al ataque a seguir siendo ellos mismos, tal vez con alguna pérdida que les haya dolido, pero en su interior no ha cambiado nada.


Es probable que mi mensaje parezca lleno de enfado y dolor, puede que así sea, y aún así me niego a perder esa ilusión que tenía durante el encierro, pues a pesar de todo y las decepciones, he conocido después de salir muchas personas del primer grupo, es decir, las buenas y solidarias que en estos momentos están redoblando esfuerzos para dar y servir a quien lo necesita, que están llenos de amor, que dan ejemplo del bueno y bonito. 


A estas personas, el encierro les ha servido para hacer planes de hacer más por los demás, de prepararse para hacerlo mejor y de, como yo, mantener la fe y la esperanza en que lleguen los cambios buenos y positivos que ayuden a hacer este tiempo un poquito más llevadero.


Gracias Isis, Ramona, Ángel, Andrés, Marta, Ana, Gloria, Luisa, Dragos, Abe, Sofía, Marc y Ernest por que estas semanas junto a vosotros, han hecho que vuelva a recuperar la confianza. ¡Gracias Carpe Vitae por haber puesto a estas personas en mi camino y devolverme la fe en el ser humano!


Comentarios

  1. Tan real tu apreciación y reflexión, leerlo me hizo mirarme a mí misma, es tal cual como lo veo y me siento. Ni modo, no podemos cambiar lo que son las demás personas pero si podemos reinventarnos nosotros así mismo y aportar con positivismo nuestro entorno. Ojalá pronto lleguen mejores días para todos

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    1. Eso es lo que muchos esperamos y que nos negamos a perder, la confianza en que llegarán días mejores. Gracias por tu aportación!

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  2. Muchas gracias por este comentario tan sencillo, pero profundo a la vez. Al final lo que es cierto es que situaciones tan duras como estas sacan de nosotros lo más hermoso, pero siguen alimentando muchos egoísmos y vicios adquiridos.

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    1. En el otro mundo sucede que en los senderos quizá más populares no he visto el basural con el plus de las tales mascarillas. Me refiero con evidencias concretas en el orden que he andado turisteando: Quilotoa, toda una circunvalación que toma 6 horas, Pailón del diablo, toma 1 hora, Loma de las antenas sobre el teleférico que lleva al Pichincha, 1 hora. Data de Posorja, 1 hora. Durante el tiempo recorrido en las caminatas mejoró la naturaleza al recuperar verdor y las especies de cada zona. Y resumo que de modo general entre los buenos y malos humanos el denominador común es por éstos lares la conservación de la naturaleza, evitando la tiradera de basura. Quizá porque el impacto de muchos muertos incidió en las mentes de modo general. En las ciudades de éste mundo sucede algo similar. Pensemos a nivel global para sentir algo de positivismo.

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    2. Que bueno saber que al menos por una parte, de las más hermosas del planeta, pasen personas que en verdad han reflexionado y hecho conciencia de todo lo malo que nos hace no respetar el bien de la naturaleza. Gracias por la aportación!

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  3. Excelente y real reflexión. Dentro del ser humano hay tanta bondad y tanto egoísmo. Dios en el transcurso de diferentes épocas nos ha dado señales y oportunidades , para que la humanidad cambie y se vuelque a vivir en concordancia, equilibrio, amor y respeto con la naturaleza y el prójimo, pero insistimos en no ver y aceptar estos mensajes. Lo que hagamos hoy y la enseñanza que dejemos a nuestra prole, será la herencia que dejemos al mundo. Enseñemos al mundo y en especial a los niños con nuestros actos y aptos a respetar, temer y amar a Dios..así se dará automáticamente un mundo mejor.

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    1. Esa es la fe que no debemos perder, que al final el amor de Dios entre en el corazón de quien hace falta. Amen!
      Gracias por tu aportación.

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  4. La verdad como tú has dicho madre, en momentos de pandemia todo se ve maximizado.
    La gente ignorante seguirá pensando en si misma, y la gente que respeta a los demás y así misma tendrá más ganas de ayudar y aportar en vez de ser una carga, con algo tan sencillo como depositar tu basura en un contenedor.. Me alegro de haber heredado esos buenos valores.. buena reflexión! 💪🏼

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    1. Gracias por tu aportación querido "pez" 😘 Intenta siempre que puedas, ser de los que ha sacado la lección adecuada de esta enseñanza que nos está dejando el universo.

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